13 Dezember 2010
Enrique Morente…
Eintrag von Matthias unter: Alltag + Anekdoten; Interessen; Kunst + Kultur; Matthias (ES); Musik; Philosophie; Photo + Video .
…ist tot.
El agua cuando cae sobre el agua nunca suena del mismo modo: nunca canta el mismo cantar.
Se ha ido uno de los mas grandes: Für mich, einer der ganz grossen (in Englisch, die Details und viel Musik).
Ich will mich nicht weiter in Deutsch hier auslassen (keine Zeit, und zu traurig), aber für meine spanischen Leser hier ein paar interessante Aspekte, die die wirkliche Tiefe dieses Mannes ausleuchten wie vielleicht nur Spanier sie verstehen können (a partir de aqui en Castellano):
El ultimo video del enlace de arriba contiene una frase que me ha quedado clavado, y es de un discurso sobre comparaciones en el Quijote de Cervantes:
Que las comparaciones son odiosas, es dicho vulgar, que no tiene de verdadero sino su referencia a comparaciones que se hacen con ánimo o juicio despreciativo. Y no hay juicio, aunque lo sea de los llamados “de valor”, que no arranque o se origine de una relación comparativa. Lo que sucede es que, en los casos a que se refiere el decir, las comparaciones se hacen en perjuicio de uno de sus términos relacionados. “¿Cómo quieres comparar un charco con una fuente?”, dice la copla. “Sale el sol, se seca el charco y la fuente permanece”. Esta sería una comparación odiosa para el charco y amable para la fuente. O sea, que las comparaciones odiosas lo son para una de las dos partes de la comparación. Pero, advirtamos que la coplilla popular empieza por preguntar: “¿Cómo quieres comparar?” Esto es, que hay cosas que no se pueden comparar unas con otras: ¿No habrá entonces otras que no se pueden comparar con ninguna? Las que llamamos con certera ponderación, cosas incomparables. También la copla comienza preguntando para afirmar, ponderándola, una de las cosas comparadas. ¿Cómo vamos a comparar un charco con una fuente? ¿Cómo vamos a comparar dos cosas de valor tan desigual? Y esto es justo. Luego las comparaciones son odiosas cuando son desiguales, cuando son injustas. Sólo podemos comparar justamente cosas de igual valor, cosas equivalentes. Y hay cosas que no tienen esa equivalencia, cosas incomparables; cuando la comparamos, hacemos odiosa la comparación. Y, sin embargo, habitualmente, lo hacemos muchas veces. Sobre todo cuando se trata de valores afectivos o espirituales. Solemos hacerlo, injustamente, con las personas, y también con las cosas de creación humana de arte o pensamiento, comparando a sus autores personales mismos. De un poeta, de un artista, de algunas de sus obras, solemos decir que son mejores o peores en comparación de otra u otras. Lo cual es odioso para aquella obra o autor al que pretendemos disminuir con la comparación misma; y amable para el que tratamos de ensalzar; como en el caso del charco y de la fuente.
Pues, si escuchas como Morente presente esta linea (”¿Cómo quieres comparar un charco con una fuente? Sale el sol, se seca el charco y la fuente permanece”, 4:05 en el video), amor versus pasion, si! entiendes el arte que hacia su mundo, el duende, y la intensidad a que me refiero en mis otros articulos:
La otra cancion suya que nunca olvidaré es su version de “First we take Manhatten, then we take Berlin” (Primero conquistaremos Manhattan, despues conquistaremos Berlin) de Leonhard Cohen, con “Largatija Nick” en uno de sus experimentos de “cross over”, simplemente hipnotico:
Un dia muy triste para el arte, la musica y el Flamenco…
D.E.P.
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